domingo 26 de octubre de 2008

Lesiones de la médula espinal

Una lesión de la médula espinal por lo general surge con un golpe brusco y traumático en la columna vertebral que fractura o disloca vértebras. El daño comienza en el momento de la lesión, cuando los fragmentos desplazados del hueso, el material de los discos o los ligamentos magullan o rasgan el tejido de la médula espinal.
La mayoría de las lesiones no rompen por completo la médula espinal. En cambio, existen mayores probabilidades de que una lesión ocasione fracturas y compresión de las vértebras, lo que luego aplasta y destruye los axones, extensiones de células nerviosas que transportan las señales a lo largo de la médula espinal entre el cerebro y el resto del cuerpo. Una lesión en la médula espinal puede dañar unos pocos, muchos o casi todos estos axones. Algunas lesiones pueden sanarse completamente; otras pueden generar una parálisis total.