lunes 8 de diciembre de 2008

El ciudadano todavía se equivoca a la hora de reciclar

Una cuarta parte de la basura se arroja en bidones erróneos, lo que dificulta la labor de tratamiento para su separación Cada vecino de la capital recupera 22 kilos de residuos al año


Después de usar los envases ¿Dónde van las botellas de plástico? ¿Y las latas de conserva? ¿Y los cartones de leche? La mayoría de los ciudadanos lo tienen claro, pero muchos todavía se confunden y depositan los residuos en el contenedor incorrecto. En el argot se llama 'impropio' al material no correctamente depositado y está perfectamente cuantificado: en el caso del contenedor amarillo -el último en llegar y el más confuso para los usuarios- se cifra entre el 20 y el 25%. Esto es, casi uno de cada cuatro elementos que se depositan para su reciclaje no debería estar ahí, lo que dificulta la labor de recuperación.
No todo es culpa del ciudadano: los productores, en especial los de alimentos envasados, han tomado en los últimos años la costumbre de mezclar varios materiales en el envoltorio -papel o cartón con plástico, por ejemplo- lo que dificulta mucho su separación.
Otras veces, el usuario concienciado con el medio ambiente peca por exceso y manda a reciclar objetos rotos que, aunque están hechos de plástico o de metal, no son envases, y por tanto no tienen otra salida más que ser reutilizados en el hogar o ir al vertedero.
A pesar de todo, el comportamiento de los malagueños en cuanto al reciclaje es cada vez mejor, y así se refleja en las estadísticas ofrecidas por Limasa y el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento. Al cierre del tercer trimestre del año ya se ha recogido casi un 40% más de envases de plástico, latas y bricks. En el resto de modalidades -papel y vidrio- también aumenta, aunque en menor medida por tratarse de hábitos más asentados y extendidos en el tiempo.
Mayor conciencia
Cada vecino de la capital recicla ahora casi 22 kilos de basura al año, frente a los poco más de 18 kilos del año anterior. El papel y el cartón suponen el grueso de este volumen (algo más de 12 kilos), mientras que el vidrio casi empata con los plásticos y latas (en torno a cinco kilos). Ello parece definir también un cambio en los hábitos de consumo, con un menor uso del cristal. El mayor aumento en la recogida se da en el contenedor más joven, el de envases, seguido del papel.
La magnitud global, al cierre del tercer trimestre, supone que se han recuperado unas 12.250 toneladas de materiales que, de otra forma, habrían ido a los vertederos. La ciudad genera 300.000 toneladas de basura anuales, de los que el 40% (125.000) se destina a hacer compost (abono). Del resto, el 7% se recicla y el grueso restante se deposita en el vertedero de Los Ruices.
Una radiografía de los contenedores amarillos permite hacerse una idea de los hábitos de consumo de los malagueños. Las bolsas de polietileno de baja densidad (film, las bolsas del supermercado) suponen un 13% del peso. La mayor parte corresponde al Pet (envases de agua mineral), seguido del acero, el Pead (botes de detergente y de agua mineral de mayor tamaño), los bricks y el aluminio (latas de refresco).
Sin embargo, estas cifras tienen una segunda lectura: cada vez se consumen más envoltorios de usar y tirar, en lugar de reducirlos, como plantean tanto organizaciones ecologistas como las propias instituciones, dado el alto coste económico que tiene el reciclaje. Y, lo que es peor, se calcula que la mitad de la basura aún va sin reciclar al contenedor de orgánicos, lo que encarece mucho su recuperación y provoca que buena parte de estos materiales no tenga un nuevo uso.
Araceli González, concejala de Medio Ambiente de la capital, reconoce que la conciencia ciudadana está mejorando, máxime cuando se trata de cambiar costumbres muy ancladas. «La gente está respondiendo, tenemos que poner las cosas más fáciles y hacer campañas, porque los resultados son alentadores». A su juicio, éstas deben actuar sobre los adultos, puesto que los niños ya acostumbrados.
Uno de los aspectos más criticados por los ciudadanos a la hora de enfrentarse a la separación de los residuos en casa es la dificultad que algunos modelos ofrecen a la hora de introducir las bolsas, en especial los amarillos. A este respecto, la edil adelanta que a principios de año comenzará un cambio completo del modelo de contenedores en toda la ciudad. Se adquirirán mediante el sistema de alquiler, algo que, a su juicio, mejorará en aspectos como la limpieza, otra queja generalizada. «Estamos estudiando modelos, en un par de meses empezarán a sustituirse. Serán más cómodos, más limpios, mejorará el aspecto externo y la calidad del servicio, la imagen va a cambiar radicalmente».
Depósitos
En la capital están instalados 1.440 contenedores de papel, 1.300 de envases y 1.170 de vidrio, lo que supone que hay uno por cada 500 habitantes. De éstos, media docena están soterrados en la zona Centro. El aumento del número de isletas de recogida es otra reclamación habitual entre los vecinos.
A pesar de todo, una breve encuesta entre los ciudadanos permite comprobar el nivel de conciencia de los malagueños. Aunque todavía hay detractores, que alegan aspectos como la comodidad del cubo tradicional, el mal estado higiénico de los contenedores o la lejanía a sus hogares, la mayoría de los consultados dice que separa los residuos en casa. «Uso las bolsas que me dan en la compra, y pongo por un lado las botellas con las propias bolsas de plástico y las latas de conservas. Y lo orgánico lo pongo en el cubo de siempre», explica de manera ejemplar Antonia Zambrana, ama de casa residente en Martiricos. Confiesa que no sabe para qué sirve su esfuerzo, pero considera que es importante.
Eva Loiacona, panadera del mismo barrio, ha vivido catorce años en Alemania y compara la situación de aquel país con la de Málaga. «No reciclo siempre porque me parecen muy incómodos los contenedores, el día que aquí pongan unos cubos como aquellos reciclaré todos los días, como hacía cuando vivía fuera. Tienes que meter medio brazo dentro del contenedor. El más incómodo es el amarillo, con los flecos en la boca, dan asco». La joven reclama depósitos con tapadera, más fáciles de usar. «Reciclamos siempre el aceite y separamos la basura, aunque luego todo va al mismo contenedor. En casa estamos concienciados y gastamos poca agua y poca energía, pero nos tienen que poner las cosas accesibles».
El ejemplo del reciclaje cunde, aunque la ciudad tiene todavía un largo camino por recorrer.

sábado 29 de noviembre de 2008

La tecnología médica logra el milagro de una mano biónica totalmente humana y ligera


La mano pesa cuatrocientos gramos. Martin Wehrle nació sin una mano por un problema congénito y hoy, a sus 28 años, ha experimentado el milagro de utilizar una extremidad biónica que parece humana, no sólo por su forma sino por su capacidad de movimiento y fuerza de agarre.
Wehrle exhibió ayer las capacidades de este prototipo tecnológico que pesa tan sólo cuatrocientos gramos y con el que puede lavarse los dientes, poner un CD, manejar un teclado o despedir afectuosamente a un amigo.
«Para mi es una mano fantástica, me hace la vida mucho más fácil y además es muy real», ha comentado, al tiempo que ha dicho que al tacto «parece totalmente natural, es suave y agradable».
Usar esta prótesis es «fácil» aunque exige un entrenamiento similar a «aprender a conducir un coche», algo que, si practicas, puede conseguirse en unas cuatro semanas, relató.
Como resultado de más de diez años de investigación, la empresa Otto Bock ha desarrollado la mano «Michelangelo», que se venderá en la primavera de 2010 y que aún no tiene un precio estimado.
Juan Galán, director técnico de esta compañía explicó que la prótesis se controla a través de dos electrodos de contacto cutáneo que están situados en los músculos tensor y extensor.

Un programa de realidad virtual permite tratar las secuelas cerebrales

Recrea un entorno de tres dimensiones donde el paciente puede navegar para realizar diferentes tareas cotidianas


Los pacientes podrán simular situaciones cotidianas a través del programa.

EL ESTUDIO
¿Qué es?: Una aplicación
Autor: El Instituto Guttmann y el Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica (CREB) de la UPC.
Beneficiados: El Instituto Guttmann lleva un año utilizando el sistema, en el que han participado ya 250 personas con ictus o traumatismos craneoencefálicos.El Instituto Guttmann y el Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica (CREB) de la UPC trabajan en un programa de telerrehabilitación, para el tratamiento de los déficit originados por daño cerebral adquirido, a través de un programa de realidad virtual.
La investigadora Daniela Tost, del Grupo de Investigación de Informática en la Ingeniería de la UPC, y Josep Maria Tormos, jefe de investigación del Instituto Guttmann, presentaron ayer un programa de telerrehabilitación de secuelas cognitivas asociadas a los daños cerebrales. El programa, denominado Plataforma para la rehabilitación cognitiva (PREVIRNEC), recrea un entorno en tres dimensiones donde el paciente puede navegar para realizar diferentes tareas cotidianas.
Juego estimulante
«Es la primera vez que se hace un tratamiento con estas tecnologías y de esta envergadura», declaró Josep Maria Tormos. A través del ratón del ordenador, el paciente mueve una mano en la realidad virtual para meter la compra en la nevera, poner la mesa, preparar una ensalada o freír un huevo, por ejemplo.
«Queremos que sea un juego, estimulante y divertido para poder reforzar las conexiones que queremos que se vuelvan a establecer», explica Josep Maria Tormos. Con tareas como éstas, el paciente puede trabajar su capacidad de planificación, secuenciación, categorización o el uso de la memoria.
La sencillez del programa, según los responsables, hace que lo puedan utilizar todos los pacientes e incluso fuera del entorno clínico. «Las tareas las podrán hacer desde el instituto, su ambulatorio o incluso su propia casa», asegura Tormos. Aparte de ofrecer los ejercicios de rehabilitación para los pacientes, el software facilita al terapeuta una presentación en la web a través de la cual puede programar los diferentes ejercicios de forma personalizada, visualizar los resultados y, en función de éstos, valorar la situación y adaptar si es necesario el tratamiento. El programa permite un tratamiento «personalizado, intensivo y proporciona al paciente unas tareas que les gusta», explicó Tormos.
El Instituto Guttmann lleva un año utilizando el sistema, tiempo durante el cual un total de 250 personas con ictus o traumatismos craneoencefálicos se han beneficiado del tratamiento.
Aplicado a la demencia
El jefe de investigación del Instituto Universitario de Neurorrehabilitación Guttmann asegura que «el mismo procedimiento pero adecuando su contenido se podría aplicar para la estimulación cognitiva en procesos de demencia o en niños que sufren trastornos de atención o problemas de aprendizaje». El proyecto cuenta con un equipo multidisciplinar de investigadores en el que participan el CREB de la UPC, que se encarga de la parte del software de 3D, y el equipo del Instituto Guttmann, hospital de referencia en neurorrehabilitación que aporta los conocimientos neuropsicológicos y terapéuticos.
Por otra parte, un grupo de la Universidad Rovira i Virgili se encarga de la parte del software distribuido. En la actualidad, el proyecto continúa con la incorporación de nuevos socios tecnológicos como el GBT de la Universidad Politécnica de Madrid, y del ámbito de las neurociencias.
de telerrehabilitación, para el tratamiento de los déficit originados por daño cerebral adquirido, a través de un programa de realidad virtual.

Alimentos poco saludables centran la publicidad en horario infantil

La OCU denuncia que 4 de cada 10 anuncios son productos ricos en grasa, sal o azúcar

Cuatro de cada diez anuncios que se emiten en programas infantiles son de alimentos poco saludables, ricos en grasa, sal o azúcar, denuncia el estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre la publicidad de alimentos en horario infantil.
Durante una semana, la OCU analizó la publicidad de 19 televisiones, nacionales y autonómicas, en los espacios dirigidos a los más pequeños de la casa, entre 4 y 12 años, que pasan unas 2 horas y media diarias frente al televisor, lo que se traduce en 22 anuncios diarios. «Se anuncia pastelería, yogures azucarados, postres frescos, productos de cacao...Una
dieta sana debe incluir prioritariamente el arroz, la pasta, el pan, las frutas, las verduras y las legumbres, productos que sólo ocupan un 6% del espacio publicitario emitido en los programas infantiles y cuya desaparición de la dieta está favoreciendo un incremento de la obesidad infantil en los niños españoles», destaca el comunicado de la OCU.
La organización, que advierte que uno de cada cuatro chicos españoles tiene problemas de sobrepeso, ha transmitido estos resultados a la Vicepresidenta del Gobierno y a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición solicitando que se incorpore a la legislación española el código elaborado por Consumers Internacional en colaboración con la Organización Mundial de la Salud. Este código tiene como objetivos prohibir la emisión de anuncios de alimentos poco saludables entre las 06,00 de las mañana y las 21,00 horas, no incluir regalos, juguetes o artículos coleccionables que inciten a los niños a comer este tipo de alimentos.

martes 28 de octubre de 2008

Comer bien para vivir mejor

Bienestar Social pone en marcha un programa para prevenir trastornos alimentarios entre estudiantes

En una época en la que todo el mundo se preocupa, a veces casi en exceso, por mantener un estado físico impecable a través de la búsqueda del cuerpo perfecto, también es habitual encontrar a jóvenes que padecen trastornos de conducta alimentaria (TCA) como la anorexia o la bulimia. Ante este problema, el área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Mijas en colaboración con la fundación ABB realiza desde hace varios años campañas preventivas en los institutos de la localidad.

«Por desgracia, cada día es más frecuente encontrar a jóvenes mal alimentados, que no desayunan antes de salir de casa o que no realizan las cinco comidas al día que se recomiendan», asegura Ángeles Afán de Rivera López, psicóloga del departamento de Bienestar. Aunque pudieran parecer pequeños detalles, en algunas ocasiones ocultan trastornos más graves. Pese a que en las primeras charlas no se habla directamente de enfermedades como la anorexia o bulimia, sí que se intenta hacer ver a los jóvenes que la prevención es el mejor método para evitar padecer males mayores.

Concienciación

'Aprende a quererte' es el título que lleva este programa, compuesto por tres sesiones con charlas y talleres en las que «se incide en la importancia de fortalecer aspectos psicológicos para que los adolescentes sean capaces de discernir entre los valores personales que realmente importa y los que no», resume Beatriz Huertas, miembro de la asociación ABB.

En la práctica, las charlas tratan de hacer ver que por encima de la apariencia física, lo que hace feliz a las personas son su estado emocional, «una cualidad que no tienen las personas que pasan la vida pendiente de las dietas», reconocieron los propios jóvenes durante el primer taller, celebrado en el IES Sierra de Mijas de Las Lagunas. Tras esta, en las próximas semanas se llevarán a cabo dos más, una sobre autoestima y la última fomentará la capacidad crítica de los alumnos ante la publicidad.

Pese a que la actividad no tiene este objetivo, las psicólogas insistieron en que cuanto más se tarda en detectar un TCA más complicado resulta su tratamiento.

Desde el área de Bienestar se insiste en que estas enfermedades, que aparte de las terribles consecuencias físicas provocan mucho sufrimiento tanto a enfermos como familiares, cada vez se dan entre adolescentes más jóvenes «por lo que hay que incidir en alumnos de 14 y 15 años».

La comunicación y participación de los estudiantes es esencial en este programa que recorrerá los institutos tratando de evitar enfermedades tan graves como la bulimia o anorexia insistiendo en que la mejor manera de estar sano es seguir una buena alimentación.

¿Cómo gestionar el estrés?

Este trastorno puede llevar a abusar de algunas drogas. Cambiar el estilo de vida es clave para combatirlo


EN DETALLE
Qué es: El estrés es una alteración de la conducta que afecta al sistema nervioso.

Causas: Frustración, cambios vitales, tensiones en la conciliación de la vida laboral y familiar, incomunicación, exceso de responsabilidades, dieta desequilibrada.

Síntomas: Cambios de ánimo, irritabilidad, desconcentración, olvidos, brusquedad en el trato a los demás, mayor consumo de alcohol o tabaco, entre otros.

Enfermedades: Puede desencadenar patologías cardiovasculares, obesidad, afecciones cutáneas, dolor de cabeza, infecciones, molestias de espalda o cuello, insomnio, palpitaciones, boca seca o temblores.

Consejos: En caso de sufrir estrés, lo primero es descubrir la causa y evitarla; aprender a gestionar el tiempo y establecer un orden de prioridades; encontrar tiempo libre para desconectar y relajarse.¿Dolor de cabeza? ¿Tensión alta? ¿Malestar estomacal? ¿Irritabilidad? ¿Molestias de espalda? ¿Palpitaciones? Si sufre alguno de estos problemas es posible que esté siendo víctima del estrés, un trastorno de la conducta que afecta al sistema nervioso y que pueden llevar a un abuso de medicamentos y algunas drogas. Hoy en día lo padece en torno al treinta por ciento de la población. Pero hay más cifras para la preocupación: la mitad de las bajas laborales que se producen anualmente en España responden a cuadros de estrés y ansiedad y el 15 por ciento de las consultas en los centros de salud se deben a este mismo motivo. A la vista de los datos, el Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos (Cacof) ha puesto en marcha la campaña 'El estrés también se puede gestionar', que llevará a cabo en las farmacias durante el mes de noviembre y que ayer se inició en las estaciones del AVE de Sevilla, Málaga y Córdoba en colaboración con Adif.


Según el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, Javier Tudela, la idea era «simbolizar las consecuencias del ritmo acelerado de vida» en los ejecutivos que utilizan la línea ferroviaria con Madrid como «principal grupo de riesgo». Es el caso de Blas López. Delegado en Andalucía Oriental de una editorial jurídica, este joven malagueño es consciente de que el estrés «existe» y que la principal razón está en el trabajo.

Sin embargo, no es el único foco. Un divorcio, un traslado, la responsabilidad de ser padre, las frustraciones causadas por metas demasiado ambiciosas o, simplemente, una dieta desequilibrada (con exceso de grasas y déficit de vitaminas) también tienen su culpa.

Origen de patologías

Las consecuencias se pueden notar emocional e intelectualmente, en forma de olvidos, cansancio mental o cambios de ánimo, o bien físicamente. De hecho, son muchos los trastornos que hoy se atribuyen al estrés. Hay pruebas científicas de que algunas enfermedades coronarias e infecciones se deben al estrés. No obstante, como advirtió ayer Javier Tudela, existen personas propensas: aquellas con fuerte impulso competitivo, quienes se comprometen en diferentes tareas al mismo tiempo o esos otros con una gran necesidad de reconocimiento. Esto, unido a factores externas como un elevado nivel de exigencia o las tensiones en la conciliación de la vida laboral y familiar, ponen en bandeja el problema.

Pero una cosa lleva a la otra y, en muchas ocasiones, el estrés puede desembocar en un abuso de sustancias como el alcohol o el tabaco, o de medicamentos e incluso drogas, como los derivados de la cocaína y las anfetaminas, alertó Tudela. La franja entre 30 y 55 años es la más afectada, y algo más los hombres (según Tudela, «la mujer posee un mayor nivel de tolerancia»). Un trastorno muy extendido, pero con una ventaja: se puede prevenir. En principio, es aconsejable aprender a sacar partido al reloj y, como precisó Tudela, «hacer hueco en la agenda para disfrutar del tiempo libre porque es imprescindible regenerar el sistema nervioso».

Además del respiro, las recomendaciones pasan por saber delegar, hacer ejercicio, seguir una dieta sana, ser flexible, aparcar los asuntos laborales en casa y viceversa, y, ante todo, reconocer el problema para poder evitarlo. Y es que no tratarlo puede originar males mayores, desde ansiedad a trastornos más serios que hacen necesario el tratamiento médico.

lunes 27 de octubre de 2008

La franja de los seis a los nueve años es clave para el desarrollo de la obesidad

Un cambio en los estilos de vida ha convertido a los niños de hoy en sedentarios y con una alimentación basada en productos poco saludables El 99 por ciento toma cuatro raciones diarias de dulces y golosinas

PERJUDICIAL. El estilo de vida 'americano' que se está imponiendo está basado en alimentos que son poco recomendables para los niños.

RECOMENDACIONES
Evitar: las grasas perjudiciales, las bebidas gaseosas, los dulces y los precocinados

Aumentar: el consumo de frutas, verduras, y legumbres.

Horarios: mantener unos horarios de comidas fijos y continuos.

Raciones: establecer qué se va a comer y qué cantidades desde el principio.

Ejercicio: al menos durante 1 hora al día durante 5 días de forma continuada.Hace algunos años era frecuente relacionar algunos kilos de más con la salud, sobre todo si se trataba de niños. Hoy en día estar rellenito no significa estar saludable. Andalucía es la cuarta Comunidad Autónoma de España con mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad, sólo superada por Cantabria, Canarias y Murcia. El 12% de los niños entre 2 y 15 años de la comunidad tiene problemas de sobrepeso, y el 20% sufre obesidad. La franja de edad comprendida entre los 6 y los 9 años es donde más se da y supone casi el triple de prevalencia que en la va desde los 11 a los 15 años.

Los datos, procedentes de la Encuesta Nacional de Salud, revelan una situación cuanto menos preocupante. El 26% de los niños no realiza ningún tipo de ejercicio físico, casi el 100% pasa más de 2 horas y media diarias delante de una pantalla. Sólo el 12% consume verduras diariamente, mientras que el 99,4% toma 4 raciones diarias de dulces y golosinas y el 92% ingiere refrescos, bebidas azucaradas y zumos.

El jefe del servicio de pediatría del Hospital Materno Infantil de Málaga, Antonio Jurado, reconoce que en los últimos años se ha producido un aumento drástico en las cifras, unido al modo de vida actual. La obesidad es mucho más compleja de lo que parece. Jurado explica que por un lado la obesidad exógena se corresponde con un exceso de grasa corporal, mientras que la obesidad endógena, que acompaña a determinadas enfermedades, como explica el doctor «es una manifestación de una enfermedad de base, un síntoma más». Este tipo de enfermedad sólo se da en el 1% de los casos y es la que puede llegar a ser muy grave.

La obesidad exógena es la más conocida y también la más frecuente, «se produce por un aumento de la ingesta que viene acompañado de una disminución del gasto calórico», explica. Éste trastorno comienza a detectarse en la época de la lactancia, «cuando se comienza con la lactancia artificial y en los casos en los que se inicia la alimentación de manera muy precoz».

En cuanto a las causas Jurado define la obesidad como un problema multifactorial. «Al condicionamiento genético, en el que influyen más de 200 genes, se le unen los factores medioambientales, los más importantes», afirma.

Alimentos muy atrayentes y que gustan mucho a los niños comienzan a incorporarse a la dieta. «Bollería industrial, gominolas, patatas fritas, comida precocinada...», enumera Jurado.

Estilos de vida

En los últimos años se ha producido un cambio en el estilo de vida de las familias españolas, se ha adoptado un modo de vivir 'americano' que no favorece la salud de los niños. «La incorporación de la mujer al mundo laboral ha hecho que se produzcan cambios en la vida en familia, introduciendo una serie de alimentos que conforman una dieta que puede denominarse basura, por la ingesta continuada de bebidas blandas, grasas no recomendables y alimentos bajos en proteínas», reconoce el jefe de pediatría.

Un factor que agrava la situación está relacionado con la televisión. Las horas que los jóvenes pasan delante de ella, y «los anuncios que se emiten y que apelan al consumo de alimentos alejados de la vida sana no promueven hábitos saludables», como recuerda Jurado.

El pediatra aconseja, ante todo, prevención, «lo ideal es mantener una dieta equilibrada, lo más cercana a la dieta Mediterránea». En cuanto a la relación con el entorno familiar, el doctor reconoce que «a veces cuando hay un niño obeso la solución puede ser cambiar la cesta de la compra y que toda la familia se mentalice».

Otro factor decisivo es la inestabilidad emocional. «Los niños con sobrepeso sufren discriminación en el colegio y entre su círculo de amigos. Esta disminución de autoestima favorece al sedentarismo y por lo tanto que cada vez se aumente el peso. Se entra en un circulo vicioso del que es difícil salir», asegura el doctor. «Los hijos de divorciados y aquellos que son hijos únicos sufren más este tipo de trastornos alimenticios», apunta.

Es recomendable modificar la alimentación dejando fuera de la dieta los precocinados, las grasa poco recomendables y los azucares. «Hay que adecuar los nutrientes a los requerimientos energéticos de los niños en las diferentes edades, evitando las bebidas hipercalóricas, denominadas bebidas blandas y es aconsejable adecuar las raciones, estableciendo lo que se va a comer desde el principio. Pero ante todo estimular la actividad física», insiste Jurado.

La clave: prevención

«Hay que mantener a los niños alejados de estos productos perniciosos, que son de fácil acceso y facilitarles a los más pequeños espacios seguros y al aire libre para que puedan jugar y hacer deporte», aconseja el pediatra.

«El tratamiento es difícil y en ocasiones está abocado al fracaso», reconoce el doctor Antonio Jurado, por lo que la solución está en la prevención. «Hay que reeducar desde el punto de vista nutricional. Imponer un régimen variable pero a la vez apetitoso que garantice el crecimiento del niño, que no sea excesivamente prolongado, para evitar abandonos, y que siempre esté apoyado en un soporte psicológico que sirva como complemento», añade. «Y ante todo- reitera el doctor- que se incremente la actividad física».

Mientras que hace años era frecuente encontrar a niños con problemas de desnutrición ahora el sobrepeso se ha convertido en el trastorno más frecuente. El doctor se siente esperanzado y confía en que la sociedad se sensibilice ante este problema que se está convirtiendo en la epidemia del siglo XXI y que promete ser uno de los problemas de salud más importantes que en el mundo occidental.